Reina un provocado desmadre regional

Hacienda Caballo Bayo

Marzo 19 de 2019

Por: Luis Guillermo Echeverri Vélez

Entre políticos corruptos y medios irresponsables o prepagos, representados por individuos insensibles e intransigentes y organizaciones sociales adoctrinadas, presenciamos los ciudadanos de bien, la sinfonía concertada del “Saboteo sistemático contra el equilibrio de los principios de libertad y orden”, todo así en favor del populismo que defiende las condiciones anárquicas que requiere el narcotráfico.

No es un asunto de Guerra o Paz. Ni siquiera es ya, asunto de distinguir entre la condición de conflicto armado o de actividades ilegales narcos traficantes, narcoterroristas y narco guerrillas comunistas.

El asunto es de carencia de Principios. Es asunto de que la sociedad escasea en materia de sensibilidad y decencia. Parece que ya no hay un mínimo de valores humanitarios, de convivencia y moral, de integridad y decencia individual y colectiva.

El asunto es de desconocimiento de la legalidad porque olvidamos que para tener derechos y garantías sociales, hay que ser capaz de cumplir con las obligaciones.

Los resortes morales de la sociedad han sido alterados de manera sistemática por propósitos políticos opuestos al ejercicio de la sana democracia.

Los valores sociales están alterados por una dialéctica adoctrinada en función de alimentar el odio de clases, la división no igualitaria de la ciudadanía y la insatisfacción de las comunidades.

Se trata de tener un pacto social de derecho igualitario y no uno que beneficie al cabecilla delincuente, al que protesta o al que tiene el descaro de declararse víctima del sistema siendo victimario de seres humanos indefensos.

Se nos olvidó que la convivencia trata de no validar la impunidad, la injusticia, las actividades criminales organizadas y la violación de derechos humanos.

La apología del delito endémica en la actividad de la comunicación mediática actual es un premio a la maledicencia y la degeneración de la ética social.

Y es que también es esto, lo que están creando deliberadamente quienes ayer salieron a marchar a fin de ser entrevistados criticando al gobierno y avalando los acuerdos de los Santos con los jefes de una organización criminal hoy convertida en partido político, realizados bajo la custodia ideológica de los gobiernos de dos dictaduras narco comunistas.

¿Será este circo mediático y estas protestas sistemáticas y adoctrinadas con propósito desestabilizador, lo que se merecen sufrir las personas de bien que salen cada día a trabajar honestamente en todo Colombia?

Colombia es una. La que trabaja y produce en función de progreso. La demócrata, la republicana la que nos une como nación. Es la de todos. Colombia es una sola. Colombia es la de las personas de bien sin distinguir su raza, sexo, origen, o condición alguna. No la comunista, la de los indígenas, las negritudes ni la de las mafias: Sean políticas, narco terroristas, criminales, judiciales, contratistas, mediáticas o parlamentarias. Aquí la única división admisible ante la ley debe ser entre personas de bien y malhechores.

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