Personajes en la Cuerda Floja

De nuevo nos informan de los cíclicos agarrones públicos en El Nogal y las noticias no son de paz ni de reconciliación.

Se supo esta semana que están en el orden del día las peloteras por hacer parte de esa Junta y que nada bueno se espera de la próxima asamblea general que se realizará el 5 de abril.

Allí se anuncia una verdadera zambra entre los varios bandos de su junta directiva por la destitución fulminante que el presidente de club decretó contra el gerente general de los últimos años y por las sospechas que se han hecho circular sobre hechos irregulares en la administración de ese centro social.

Se repite la trifulca que ha marcado los derroteros del Nogal después del grave y criminal atentado de las FARC durante la presidencia de Alvaro Uribe y del Ministerio de Defensa de la actual Vicepresidenta quien había trasladado buena parte de su agenda oficial a las espléndidas y seguras instalaciones del otrora espléndido edificio. Se repite la historia de bruscas rupturas internas, de agrias fracturas y de peleas recurrentes entre socios del más notorio club social y empresarial más importante de país.

De otra parte entre los abogados que frecuentan el club, se habla de demandas y denuncias penales contra el anterior gerente y entre los directivos como ocurrió en una junta directiva anterior que mantiene a varios directivos en los estrados judiciales y en las fiscalías.

Son insistentes las versiones sobre los grandes esfuerzos del actual Presidente Rafael Blanco por mantener la escasa gobernabilidad en el polémico centro de poder económico y político colombiano hasta el punto de buscar a personajes del más alto nivel social y político para que acepten hacer parte de sus cuadros directivos.

Se busca el respaldo de dirigentes políticos y empresariales del Valle del Cauca y de Antioquia para sacar del entorno y del vecindario y ya han hablado con varios de ellos. De hecho ya quedaron designados Pablo Victoria y Pedro Medellin dos polémicos columnistas y dirigentes políticos asentados en el Valle del Cauca y en España para ocupar dos cargos directivos.

Así las cosas, con el gerente sacado a “gorrazos y a las patadas” acciones de tutela y acusaciones agrias ventiladas en los medios que anuncian condenas en contra de esa corporación social emblemática de Colombiana, hacen de ese recinto un muy preciso ejemplo de lo que es la sociedad colombiana, dividida, hostil y amarga.

De otra parte entre los socios del centro del poder económico y político colombiano se reviven las duras imágenes de los atentados sufridos por sus socios y de suciedades de las peores calles de Bogotá que se trasladarán frente al Club El Nogal con el muy criticado tramo del distema de transporte público para Bogotá en la Carrera Séptima.

Pauta radial y venta de seguros en el fondo del silencio.

A pesar de la profunda crisis causada por la botada del Gerente General del Club El Nogal y la división pública de su Junta Directiva por los supuestos malos manejos de los recursos de ese recinto social, continúan las discusiones entre los socios por el silencio y la complacencia de toda ella ante la instalación de una “mega estación” del proyecto del Transmilenio por la Séptima frente a las instalaciones de ese centro social.

Lo cierto es que los dos mil doscientos socios llegarán a la Asamblea general que renovará sus órganos directivos profundamente dividida, pues entre ellos se escucha que la actual junta directiva fue complaciente con la administración de Enrique Peñalosa y se ha dedicado a perseguir a los amigos de sus posibles contradictores para la próxima asamblea que escogerá sus reemplazos.

Se dice en varios grupos de socios inconformes con la gestión de periodistas y empresarios radiales que allí habían establecido una férrea coalición que les permitía hacer y deshacer a su voluntad con los destinos de ese poderoso conglomerado social colombiano.

Colocan como ejemplo de esa tenaza el bloqueo de acceso jurídico y social al Club a varios dirigentes empresariales y gremiales que no son de su cuerda o que son presentados por socios a quienes odian políticamente.

Hace poco comenzó la discusión pública sobre posibles conflictos de intereses de los miembros y de esa junta por negocios con entidades del Distrito Capital y por la coalición de gobierno de Peñalosa encabeza por parientes y socios de varios de esos directivos y especialmente por su ex gerente.

El mismo Fernando Londoño gestor y realizador de tremenda obra arquitectónica y cultural se ha pronunciado en contra de semejante descuido histórico que, según dicen varios de sus amigos, significará el traslado de la oferta de grupos de maravillosos mariachis a las puertas del Club y la instalación de nuevas ofertas de servicios de índole inconfesable en sus cercanías.

Según se supo entre sus seguidores radiales, Londoño anunció su férrea oposición al proyecto de Transmilenio por la Séptima por el grave daño a la sede actual de su Club. Además los amigos de Londoño recuerdan las dolorosas imágenes de su amigo y jefe en medio del criminal atentado personal de las FARC contra él en medio del Transmilenio por la avenida Caracas. Aquella avenida sería ejemplo de lo que tendrán frente a su club por la carrera séptima.

De otra parte de los bandos enfrentados, entre los socios se comenta que fue un gran error designar a un presidente que se dedica a presidir clubes sociales de provincia y a designar como gerente a un exservidor público cuestionado y vinculado familiar y políticamente con los dirigentes del Concejo capitalino.

Por lo visto casi todos los directivos del Club El Nogal se encuentran en la Cuerda Floja y se recalienta la Caldera del Diablo de Bogotá y nadie da un peso en las apuestas por la reelección de sus actuales directivos.

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